jueves, 15 de mayo de 2014

MEMORIA TERRITORIAL Y PATRIMONIAL (NUEVA PUBLICACIÓN)

El día 15/05/14 se presenta el libro Memoria territorial y patrimonial: Arte y fronteras, recopilación de textos entre los que figura La célula urbana: Interviniendo nuestra memoria construida en Punchauca de Israel Leandro, José Hayakawa y quien escribe. 
























Carátula del libro publicado por la UNMSM en colaboración con la Université Paris 8 y COARTERRA. Fuente: Juliana Zevallos

Partiendo desde la reflexión sobre la gran potencialidad del Patrimonio edificado en Lima Norte, en específico sobre la Hacienda Punchauca y su entorno natural y construido, el texto aborda la problemática del Valle del Chillón, amenazado por el descontrolado crecimiento urbano y la contaminación constante por fuentes domésticas e industriales (sobre todo construcción y minería)









Punchauca vs. el crecimiento de la mancha urbana. Años 2003, 2009 y 2012.

Salvar el patrimonio en Punchauca, demanda no solo el proteger los vestigios físicos de la hacienda, sino una solución integral que conecte las diferentes escalas del problema. Restaurar Punchauca equivale a restaurar la importancia del valle y darle valor al suelo agrícola, en el marco de la construcción de una nueva vía de conexión con el centro del país y sus enormes implicancias económicas.









Esquemas explicativos sobre la propuesta para Punchauca y el Valle del Chillón. Fuente: Israel Leandro

Según el último Censo Nacional Agrario 2013, el 34%  de terrenos de cultivo en la costa, es decir más de la tercera parte, son latifundios mayores de 1000 ha de los cuales menos del 2% abastece de alimentos al mercado interno. El resto dedica su producciópor entero a la agro-exportación. Estos niveles de acumulación de la tierra no se daban ni siquiera antes de la primera Reforma Agraria en el Perú de 1969. 
Por otro lado, es el minifundio (menores a 10 ha) el que constituye la base alimentaria del país con un 74.9% de su producción dedicada a abastecer el consumo interno  (F. Eguren, 2013)


Punchauca como centro agrícola del Valle del Chillón, escenario futuro con tierras agrícolas libres de ocupación.

Es de este modo que surge la necesidad de una nueva Reforma Agraria, la cual desde nuestra perspectiva debe afrontar transversalmente, entre otros, los siguientes problemas:


1. La precariedad en la que se encuentran sumidos los mini-productores y el minifundio, como resultado directo del boicot a la primera Reforma a mediados de los setenta. La capacitación y transferencia tecnológica mediante programas similares a los que ya se llevan a cabo en el interior del país debe superar la brecha existente hacia una agricultura sostenible y tecnificada en los bordes urbanos.

2. Controlar la acumulación de la tierra (por encima de las 500 has por ejemplo) que evita el desarrollo de grandes políticas territoriales que beneficien a la sociedad como conjunto y promueve la especulación del suelo.


3. La consolidación de las fronteras agrícolas urbanas, como modo de contener el crecimiento desmedido de la ciudad y asegurar la base alimentaria de la capital. Basta establecer un piloto en este valle con la ayuda de los programas antes mencionados, para luego replicarlo en las diferentes bordes urbanos del país.

La consecuencia  directa de este buen manejo territorial, se vería reflejada en la restauración de Punchauca como un centro de innovación tecnológica y agrícola que pueda promover el desarrollo local en el valle, a la vez que marcar una situación de borde. 
Una vez lograda esta etapa, podríamos pensar en establecer conexiones con el resto del Patrimonio existente en la zona, tejiendo redes para preservar un paisaje cultural que se ha encontrado siempre en armonía con sus ecosistemas circundantes.




Vista aérea resaltando el carácter agrícola del valle, la conservación de la estructura ecológica de la cuenca, la conexión de las dos márgenes, la ocupación controlada en laderas y la relación entre Punchauca y sus pares patrimoniales recuperados como Huacoy (conectados mediante ciclovías y paseos). Escenario ideal.

Sin embargo, la rapidez del crecimiento de la ciudad y la vorágine de informalidad que consume frenéticamente los pocos terrenos de cultivo remanentes entre la hacienda y el resto de la ciudad, también nos obliga a establecer escenarios en los que la conservación del valle se establezca a partir de un punto límite, habiendo sido Punchauca rodeada por la urbe, pero manteniendo su rol ordenador y sus relaciones con el territorio.






























Esquema de Ordenamiento Territorial. Punchauca como posibilidad de encuentro-simbiosis entre los bordes urbano-agrícola.

Asumiendo los diferentes escenarios de crecimiento, pero también estableciendo cotas irrebasables mediante elementos de desarrollo que la población haga suyos mediante el uso, es como se crea un amortiguamiento más eficiente para el patrimonio en armonía con el medio natural. Esto combinado a su vez con una dimensión económica planificada y apoyada desde el sector público, puede brindar una soluciones que de sostenerse en un mediano y largo plazo influirán positivamente en la repotenciación del valle.


Autores: Israel Leandro / José Hayakawa / Juan Manuel Del Castillo

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