miércoles, 5 de febrero de 2014

LA COSTA REALMENTE "VERDE"

A propósito de la reciente remodelación de los espacios peatonales del Cicuito de Playas:

La Costa Verde, el rostro de Lima hacia el Pacífico. Una estrecha franja de tierra entre el acantilado y el mar... Un espacio sin sombra. 

Espacios como estos se han hecho comunes en la Lima contemporánea, olvidando el clima sub-tropical y sus casi insoportables y húmedos días de verano. 
Techos ralos de madera y palmeras se alzan en ellos como placebos para un comfort que no llega.
En los parques el ramaje de los árboles más frondosos se tala constantemente, pareciera que los limeños han olvidado el abrigo que suelen ofrecer ante los climas más despiadados. Se olvidaron de la inspiración primigenia para la creación de la cubierta, del hogar... La Costa con poco de "Verde".

¿Y qué pasaría si en vez de palmeras alusivas al Caribe y demás árboles no nativos, que poco resguardo ofrecen contra el inclemente sol de verano en la capital, se plantaran algarrobos?

Los huarangos o algarrobos son árboles oriundos de la costa, los cuales tienen la cualidad de soportar ambientes sumamente áridas con prácticamente ningún tipo de riego. Esto debido a que sus potentes raíces (2 veces la altura de la copa) recogen agua del subsuelo y forman enlaces con sus pares más cercanos.
No solo eso, estos árboles de desierto tienen la cualidad de absorber un 50% de salinidad, lo cual los hace ideales para convertirse en la vegetación más cercana a nuestras playas, donde el nivel freático es bastante alto y con la restauración del ecosistema originario de chorrillos y aguas subterráneas que afloran en la superficie formarían una simbiosis con muchísimo potencial reproductivo.
Los algarrobos tienen la cualidad de regenerar el suelo bajo su copa y además de que en conjunto sus bosques regulan las altas temperaturas en climas desérticos, generan todo un ecosistema que depende ellos, atrayendo especies animales como ardillas, cañanes, zorros y diferentes aves de la costa. 

Pronto los algarrobos poblarían la estrecha franja entre el acantilado y el mar.  
Pronto la sombra se extiende en el desierto. 
Pronto todo rastro de humanidad se ve desplazado frente al crecimiento del bosque y la fauna que atrae...




Etapa inicial, algarrobos marcando el límite entre playa y autopista.



Etapa intermedia, algarrobos formando bosques, devorando el pavimento y la calzada.



Etapa avanzada, el avance del boSque da paso a un naturalismo radical que promete borrar toda huella de urbanidad.